Una mirada al mundo de las letras us

El Villorrio, William Faulkner


William Cuthbert Faulkner, conocido por el mundo como William Faulkner (New Albany, Misisipí, 1897-Byhalia, 1962) es considerado uno de los más importantes escritores estadounidenses de todos los tiempos (para mi gusto, está en el top 5) y el único modernista de la década de los años 30 en su país. 

A lo largo de su prolífica carrera hizo un exitoso recorrido por la novela, el relato corto, el ensayo, la poesía e incluso fue guionista cinematográfico. Inició su larga lista de publicaciones en 1921, cuando vio la luz la colección de poemas Vision in spring, y su última obra publicada en vida fue La escapada o Los rateros (The reivers), pero incluso muchos años después de su muerte se siguió publicando material inédito, el cual despertaba en los lectores el mismo interés que estando en vida.

Fue considerado el rival estilístico de Hemingway, por lo largo de sus frases, que contrastan con la brevedad de este. Es exponente de una prosa privilegiada, depurada y meticulosa que lo catapultó desde sus inicios como insignia de las letras y le generó no pocas envidias. 

Su prosa es de una técnica exquisita y es, además, innovadora por sus continuos experimentos que lo llevaron a introducir la narración fragmentada, el monólogo interior, los narradores múltiples, los saltos en el tiempo o diversos puntos de vista en una misma narración, siguiendo los pasos de narradores europeos de su época como Woolf, Joyce y Proust. Su influencia es notoria en escritores latinoamericanos como Vargas Llosa, García Márquez, Carpentier y otros.

Su obra, reconocida y aclamada por la crítica, le valió el Premio Nobel de Literatura (1949) y dos Premios Pulitzer, en 1955 por su novela Una fábula, y en 1963 por Los rateros (póstumo). Además, en este mismo año se le otorga también el National Book Award por su Collected Stories.

El villorrio (The Hamlet, traducción de Mariano Antolín Rato), novela publicada en 1940 y editada en español por El Mundo (España), que la incluyó en su colección Joyas del Milenio, es considerada una de sus obras maestras y constituye la primera parte de la Trilogía de los Snopes, en la cual se incluyen también las novelas La ciudad y La mansión.

El villorrio se ambienta en una pequeña aldea de Jefferson, Misisipi, y narra la forma en que la familia Snopes se va apropiando poco a poco del pueblo, ante la impotencia de los habitantes, labrando una historia de fracasos, humillaciones y muerte. Es un libro ambientado en el mundo rural y narrado en un marcado estilo costumbrista fragmentado que obliga al lector a hacer esfuerzos intelectuales puesto que el narrador en buena parte de los episodios solamente hace algunas sutiles insinuaciones y es el lector el que debe sacar sus propias conclusiones y deducir la trama. 

La historia, que se cuenta a través de un único narrador omnisciente y en tercera persona, pero cuya secuencia lineal se fragmenta constantemente para dar paso a nuevos episodios que, en apariencia, hacen la narración un tanto dispersa y espesa, un poco complicada para el lector. No es un libro tan accesible narrativamente, aunque se diga lo contrario, hay segmentos en él realmente agotadores y es posible que el lector, en algún momento, se encuentre perdido y tenga que releer alguna que otra página para retomar el hilo narrativo. Sin embargo, hay capítulos enteros en los que la genialidad no solo asoma, sino que se siente cómoda y el escritor da una contundente lección de maestría. 

La novela se divide en cuatro libros, a saber, Flem, Eula, El largo verano y Los aldeanos

En Flem se narra la llegada de la familia Snopes a un pueblucho sin nombre situado junto a Jefferson, capital del ficticio condado de Yorknapataupha. A partir de las voces y los rumores del pueblo se reconstruye la fama y el lastre que arrastra la familia Snopes, famosa por incendiar los ranchos y graneros donde les han dado trabajo. El viejo Varner, dueño de un fundo esclavista arruinado por la guerra civil (El recodo del francés) minimiza los rumores y decide dar empleo a Flem Snopes como dependiente en el único almacén del pueblo. Poco a poco Flem gana poder hasta convertirse en administrador de todas sus propiedades, a pesar de todos los recelos que auguraban incendio seguro. Por si fuera poco, Flem consigue influir en el pueblo para que algunos establecimientos claves, como la herrería e incluso la escuela, queden a cargo de familiares, la mayoría primos suyos.

Eula, el segundio libro, es la historia de la hija de Varner, cuyo cuerpo inicia un desarrollo acelerado y desde los nueve años es poseedora de un extraordinario cuerpo de mujer (aunque conserve la edad mental de una niña). Es un capítulo delicioso porque la pericia del narrador se dedica a registrar los estragos que provoca Eula entre sus compañeros, su hermandad, su maestro de escuela, el pueblo entero, mientras ella permanece ausente; ajena a los desastres de sus sexappeal, indiferente a sus propios humores; una niña encerrada en un cuerpo voluptuoso. Es una historia instintiva que registra la lucha entre machos alfa y la espera para hacerse algún día con este trofeo de caza. Su hermano, Jody, durante 5 años, la lleva y trae del colegio a lomo de mula. Él mismo le palpa el torso para asegurarse de que lleve corsé. Le prohíbe montar a horcajadas. Mantiene a raya a los hombres de cachos y patas unguladas. El maestro de escuela, Labove, sufre un amor fetichista, fulminante, desde que huele a Eula por vez primera. La desea. La imagina, se imagina, en unos años, teniéndola, pidiéndola, de esposa. Delira. Desvaría. Olfatea el pupitre donde ha posado sus nalgas durante las clases. Lo lame. Un día Eula regresa al salón por su carpeta y presencia aquel extraño ritual de adoración. Es el día que Labove enloquece, la acorrala, la manosea y ella, inalcanzable, etérea, lo rechaza asestándole un sonoro y |contundente puñetazo. Una vez más se quedará sin maestro la escuela. Finalmente llega el día en que la beldad despierte al instinto, pero entonces la poseerá un personaje fugaz, forastero, quien logrará sus favores casi por lástima. De esta unión, apenas sugerida, Eula saldrá preñada. La deshonra tan temida por Jody Varner queda así consumada, pero entonces una jugada maestra, orquestada por el viejo Varner y su hijo convierten a Eula en la esposa del capataz Flem Snopes (capaz de casarse con la hija de Lucifer para heredar el infierno).

El largo verano (tercer libro) es propiamente un viaje al interior de la familia Snopes, descendientes del viejo Ab Snopes, comerciante de caballos, de familia ambiciosa, codiciosa, trepamundos. Empieza por el asedio de un Snopes a su amada, la persigue, la observa, detalla su forma, sus curvas, sus mamas, la secuestra; está perdidamente enamorado. Sólo que poco después el lector descubre que la descrita es una vaca. Y la vaca pertenece a otro Snopes, quien le enseñará que a un Snopes no lo roba ni un Snopes. Aquí aparecen dibujados los contrastes de estos Snopes, una familia de pilluelos despiadados dispuestos a todo por surgir, incluso a pararse sobre los hombros de los suyos, en medio del paisaje inhóspito que sucedió a la Gran Depresión de los 30's. Contiene también la historia notable de Houston y la muerte de su mujer.

Los aldeanos, último libro, narra el regreso de Flem Snopes a la cabeza de un circo equino conformado en Texas. Los caballos, las carreras, trastocan ahora la vida del Villorio, convirtiéndolo en una mezcla de casino y de burdel. Todos los aldeanos son cazafortunas. Es un capítulo irregular, que se cierra con el asedio de 3 aldeanos a la propiedad heredada por Flem Snopes, El recodo del Francés. Hay un misterioso secreto oculto en esta hacienda desde los tiempos del esclavismo americano. Durante la Guerra Civil, el dueño negrero escondió oro y billetes en algún lugar de su fundo. El libro acaba con la compra de la propiedad entre los aldeanos J.K. Ratliff, Armstid y Bookright, testigos de la decadencia del Villorio, y la búsqueda enloquecida por hacerse con una riqueza aunque sea sobrenatural.

Hemos de decir, como advertencia al lector, que la traducción de Antolín Rato deja mucho que desear, por momentos es redundante e incluso la puntuación se vuelve deficiente no pocas veces, lo cual puede crear confusión en el lector. Recomiendo buscar una mejor traducción.
us