Una mirada al mundo de las letras us

Avancari, de Santiago Porras

 

Antes de entrar en detalle en el análisis de la novela, hagamos un brevísimo repaso por la Historia de la minería de oro.

No existe un solo país en el mundo en donde no haya existido la minería de algún tipo.

Desde tiempos ancestrales –la mina más antigua de la que se tenga conocimiento data de hace 43000 años y fue descubierta en Suazilandia- el ser humano ha tenido la necesidad de excavar la tierra para extraer los más diversos materiales con los que fabricó desde pigmentos para sus manifestaciones artísticas hasta armas, herramientas y, por supuesto, joyas y otros accesorios considerados ¨de lujo¨.

En cuanto a la minería de oro, su origen es tan antiguo como cualquier otra actividad humana. Según la Historia, el oro (del latín aurum, símbolo químico au y número atómico 79) se trabaja desde el período Calcolítico (Edad del Cobre), seis mil años antes de Cristo en Occidente. Dado que en cuestiones históricas nunca hay números o cifras definitivas, es probable que en otras zonas del mundo se conociera desde antes. Este elemento ha jugado un papel preponderante en la historia de todas las grandes civilizaciones de la Humanidad, desde la antigua Mesopotamia y el Egipto bíblico, hasta la modernidad.

En Costa Rica, la Historia dice que fue en Abangares donde la minería de oro alcanzó su mayor desarrollo y esplendor desde finales del siglo XVIII, a partir del hallazgo de un yacimiento que en 1884 hace Juan Alvarado Acosta y que luego vende a tres hermanos de apellido Acosta, sobrinos suyos, en el año 1887. Nace la Mina Tres Hermanos y con ella comienza una larga historia de fiebre aurina que no tendrá parangón en la historia de Costa Rica. Dado que en la primera mitad de ese siglo la mayor concentración minera se localizó en el llamado Monte del Aguacate, podríamos suponer que estos yacimientos y los encontrados en Abangares formaban una sola región aurífera de gran riqueza. La diferencia entre una y otra explotación es que la del Monte del Aguacate estuvo a cargo de personajes del medio local, mientras que la de Abangares fue realizada casi en su totalidad por una compañía extranjera, con métodos y tecnología por mucho superiores a los disponibles en el mercado local de la época.


En este contexto se ubica la novela Avancari, primera novela del escritor abangareño Santiago Porras Jiménez, editada por EUNED en el 2012.

Avancari es una novela corta que narra un  pasaje poco conocido de nuestra historia: un motín en una mina de oro, provocado por los malos tratos y las injusticias a que eran sometidos los mineros de la zona en cuestión. Contrario a otras novelas que en el pasado han denunciado situaciones similares (Mamita Yunai y Murámonos Federico sobre la actividad bananera, A ras del suelo en un contexto más urbano, entre otras, que vieron la luz como actos de protesta contra la explotación de sus propios tiempos), Avancari se categoriza dentro del subgénero de la novela histórica, puesto que narra sucesos acaecidos en un pasado muy lejano ya, convirtiéndose en una magistral lección de historia para las generaciones más jóvenes.

Se trata de una narración que, según la definición de Mijaíl Batjín, cabe a la perfección dentro del concepto de novela polifónica en donde se juntan y se enfrentan hasta cuatro narradores con perspectivas y voces muy distintas entre sí:

En primer lugar, el narrador en tercera persona, neutro y omnisciente que es el que dirige los hilos de la historia.

“Cuando Elisio llegó a Tres Hermanos pronto Cambronero reparó en él. Por su formalidad al conducirse en la fonda o el comisariato, de seguido supo que e staba frente a un joven de buenos modales…” (Pág. 74).

Luego, el oro, que cuenta su historia con voz propia en primera persona, recurso novedoso, sorprendente y bien explotado por el autor.

A las cenizas del basilisco fantástico se le atribuía la propiedad de transformar la plata en mí y con este animal también se inventó una receta para hacer lo mismo con el cobre español” (Pág. 48).

 En tercer lugar, Betty, la esposa extranjera de Mr. Fearn, quien narra a través de sus cartas a Mary, a modo de crónica, su percepción  de la vida de los habitantes de la zona, describe la naturaleza y las costumbres con destacada sutileza.

“Desde finales de la estación lluviosa hasta los comienzos de nuevas lluvias se dan una sucesión y un traslape de floraciones muy variadas y vistosas (…)".

"No todos los años siguen el mismo orden, pero lo normal es que ese desfile de explosiones de color lo empiecen los guachipelines, pobladores de lomas y hondonadas, que surgen con sus diminutas flores de amarillo encendido, con las que pintarán su sombra(…)” (Pág. 18).

Por último, aparece ocasionalmente y de forma casi imperceptible, un narrador en primera persona que matiza la narración con aportes anecdóticos:

“En aquél tiempo había muchos pleitos. Los peores eran cuando peleaban a la cutacha. En ese tiempo todo el mundo andaba cutacha. En cualquier momento había que atacar o defenderse. Por caso, yo no vi una pelea a la cutacha, pero sí me contaron de cuando Abel Quesada perdió el brazo”.

Como el lector podrá darse cuentas, se trata de una historia muy bien documentada, escrita en forma limpia y certera y condimentada con muchos recursos narrativos que la hacen destacarse como una excelente pieza apta para el disfrute y el enriquecimiento de la cultura histórica.

Sumémosle a las virtudes un dominio perfecto del paisaje, la flora, la fauna, las costumbres, creencias y agüizotes de los sencillos habitantes de los pueblos.

Gustavo A. Chaves en la contratapa asegura que Santiago Porras es el escritor idóneo para esta novela; yo no tengo argumentos ni motivos para contradecirlo. Solo puedo agregar que me alegra sobremanera que un escritor de la categoría de Porras haya logrado un producto de tan alto grado de refinamiento.

Si algo le reclamo es la brevedad. Creo que el tema y los hechos históricos se prestaban para desarrollar más la historia, pero me deja un agradable sabor de boca el buen estilo, la corrección de las formas y el dominio del lenguaje que exhibe el autor. 

Fuentes: Avancari, Santiago Porras.
Wikipedia. Novela polifónica (es.wikipedia.org/wiki/Novela_polif%C3%B3nica).
Wikipedia. Minería de oro (es.wikipedia.org/wiki/Miner%C3%ADa_de_oro)
Wikipedia. Historia de la minería (es.wikipedia.org/wiki/Miner%C3%ADa)
La minería en Costa Rica. 1821-1843. Carlos Araya Pochet (www.revistas.una.ac.cr/index.php/historia/article/view/2145)
Puebo Antiguo (www.puebloantiguo.com/Photo-Gallery/Eco-Museo.htm).

Fotografía cortesía de Guillermo Barquero.



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